Al galope



Esta semana nos dimos una vuelta en caballos por Los Molinos, cerca de Navacerrada, aprovechando que los equipos de basket y futbol no jugaban partidos de liga. Solamente Gustavo tuvo sobresaltos en su caballo; oscilaba de un lado a otro emientras intentaba que galopara a mayor velocidad. A Diego le pasaba lo contrario: no lograba frenar la marcha de su caballo. Mientras tanto Pedro, Dani, Carlos y Rodri se manejaban como jinetes sin problemas. Buen plan… aunque muy corto.




Escrito en: