Practicando el swing

Han de moverse y coordinarse 124 músculos distintos del cuerpo. No es fácil. Pues eso…

    El jugador debe colocarse erguido pero relajado ante la bola, situada en un punto al centro de los pies, de modo que el eje de los hombros sea paralelo a la dirección del golpe. Los brazos y el palo han de formar una Y. Los ojos miran fijamente la parte posterior de la bola. La mano izquierda sujeta el palo y la derecha se encuentra debajo de la otra, por lo que el hombro derecho se sitúa por debajo del izquierdo.
    El swing se inicia girando lentamente el cuerpo (backswing) hacia la derecha (para un diestro) y echando hacia atrás el hombro derecho para que el palo suba hasta alcanzar una posición horizontal o paralela al suelo. La pierna izquierda se flexiona ligeramente sin levantar el talón. El 60% del peso recaerá en el pie derecho.
    Una vez terminada la subida del palo, el cuerpo comienza el giro inverso hacia abajo (downswing) estirando los brazos y las muñecas por delante del busto. El palo se bajará aumentando paulatinamente la velocidad del movimiento hasta alcanzar la máxima en el momento del impacto. El talón izquierdo vuelve a apoyarse firmemente sobre el suelo, con lo que la mayor parte del peso recae ahora en la pierna izquierda. La cabeza se mantiene sobre la bola hasta que el hombro derecho (si eres diestro) obliga a girarla. El cuerpo sigue girando hasta que la cara del jugador mire hacia el objetivo del golpe. Para un buen swing es fundamental mantener siempre el equilibrio del cuerpo.
    En la fase final del swing, el pie derecho se apoya sobre la punta de los dedos o el empeine del pie y el palo sigue el movimiento natural del virado hasta que quede perpendicular a la columna vertebral y paralelo al suelo.

You may also like...