Formación humana
A lo largo del año se ofrece a los socios un curso sobre las principales virtudes humanas en breves y prácticas sesiones impartidas por los preceptores. En ellas se procura inculcar a los chicos los valores de la honradez, la laboriosidad, la amistad, la generosidad, la reciedumbre, etc.

Cada socio tiene la posibilidad de conversar periódicamente con su preceptor con el fin de adaptar y personalizar la formación que imparte en el Club. En coordinación con los padres, el preceptor estimula y aconseja a cada chico.
En esta formación, tiene un papel importante la solidaridad. Ya desde el principio se inculca en los socios, un sentimiento positivo hacia los más necesitados, con pequeños detalles, como por ejemplo la representación en Navidad de un festival para los ancianos de un asilo. Los mayores colaboran activamente, sin descuidar sus obligaciones académicas, visitando familias desfavorecidas de la ciudad.
